16 de abril de 2017

Del amanecer

Tengo un pensamiento: Esta época nos ha hecho ver el amanecer como nunca antes. Es como si ese número XXI del siglo, el hecho de ese 1 al final, fuera por sí mismo una firma que certifica que desde el primer segundo del siglo y del milenio, estamos en el futuro, un futuro luminoso. Y a pesar de que muchos hechos del mundo actual pertenecen a un pasado que por irracional pensábamos, y quisiéramos, desvanecido hace siglos, la sensación de luz sigue surgiendo en el arte y en los medios.
   Podría ser una impresión muy propia, pero veo el internet, las fotos de paisajes, las ilustraciones de sencillos musicales, las fotos de fondo de los blogs, por poner algunos ejemplos, y podría resumirlas en dos imágenes básicas: el amanecer y el horizonte. O la luz y el horizonte. Grandes espacios abiertos. Veo esas dos cosas por todas partes.

Imagen en: http://www.notiactual.com/efrain-rinconfin-la-oscuridad-inicio-del-amanecer/amanecer-2/

Imagen en: http://www.wallpaperbetter.com/nature-and-landscape-wallpaper/ipad-air-sunrise-horizon-sky-landscape-174909
   No haré aquí una interpretación más extensa, aunque pienso que sería interesante sentarse a platicar sobre esto; por hoy sólo hago constar mi sensación.
   Y hoy que el cristianismo celebra la resurrección (de la que Kierkegaard dijo que es un hecho tal que basta para llenar cada uno de los días de la vida de un creyente --y de nuevo: pienso en esas palabras y lo que veo es un cielo lleno de largos rayos de luz--), me viene a la mente mi pintura favorita sobre el tema: La última cena o El sacramento de la última cena, de Dalí:


   Este es un cuadro fascinante, en el que la luz es la protagonista. Aquí Dalí toca lo sagrado, y logra expresarlo con lo mejor de su estilo, con lo mejor de las ideas y la técnica que se pasó desarrollando durante toda su vida. El día que conocí este cuadro (era una reproducción grande colgada en la pared), ya cuando fui volviendo del asombro y comencé a pensar otra vez, pensé: "Este es el siglo XXI". Todavía no sabía que era del siglo XX (de 1955), ni que era de Dalí. Aquí un detalle:


   Para mí, la pintura, más que de la última cena, habla de la resurrección, o del amanecer, o de la luz. O de las cosas que ya no se alcanzan a decir con palabras y que nombramos, porque de algún modo hay que nombrarlas, como amanecer, luz o resurrección, y que después de nombrarlas o encontrarlas en algún lugar, nos quedamos callados con un sentimiento de... de algo muy grande.

1 comentario:

  1. Una lectura muy alentadora del siglo e inspiradora de la obra de Dalí. Gracias.

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