8 de noviembre de 2016

Se puede decir 31

Quiero celebrar mi cumpleaños 31 con un poema.
Comencé a escribir buscando decir algo, que terminó siendo un poema, "Carta de marzo". No es que eso sea lo primero que escribí, sino que comencé a escribir porque quería decir eso. Eso fue hace 15 años. En el último año, he vuelto sobre la historia que cuento allí, y ha resultado una serie que me gusta muchísimo. Hoy comparto mi poema favorito de esos nuevos.


Y no se puede decir

Y está de más decir que no volveré a jugar ajedrez contigo,
está de más decir
que no volveré a correr contigo por el parque del sábado en la tarde
con la alegría simple de correr de un muchacho.

Y está de más decir
que tu risa no será más compañera de mi risa,
de mi deseo como un atardecer con caballos de fuego,
mi deseo que no comprendo
de decirte a ti sola unas palabras para las que no encuentro palabras
en mi memoria ni en los diccionarios.

Está de más decir que buscar esas palabras
para dártelas como una flor
ya quedará de más.

Y está de más decirlo, por supuesto,
si te vas por las puertas doradas de la tarde
y en la última esquina antes del mundo de extrañarte
te das la vuelta aún
y me das un adiós vivo y alegre,
un adiós como jugando a ondear el gesto del adiós
en la frontera del horizonte azul alto y dorado de una última tarde.

Está de más decir que no volveré a jugar ajedrez contigo,
que no volveré a reírme y a correr contigo por el parque,
que no podré decirte lo que buscaba decirte
entre piezas blancas y negras;
que no podré decirte algo que busqué por mucho cielo
pero que no encontré en ningún lugar,
ni los sonidos ni los trazos ni el momento
para saber cómo se dice.

Despedirse es lo único que aquí no está de más,
despedirse en la puerta de la última tarde de un verano
en el que uno ha sido
sencillamente
feliz.
Aunque con estas palabras uno no pueda, no pueda
uno vaya caminando por las calles del final del verano
con el tacto tan largo de tu abrazo en los brazos
y el eco de tu voz que me ha dicho “Te quiero”
como una canción dorada en el oído
y no pueda decirlo.

Sobrepasa

La poesía  sobrepasa la literatura. —Vladimir Amaya *Imagen: La gran ola , de Hokusai.