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No doubt, you've been with me

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Este es uno de esos días en los que escribo un poema y quiero publicarlo. Mural en el edificio de Arquitectura de la UCA. (Detalle). No doubt, you've been with me Y el universo ha estado conmigo en cada paso de mi camino incluso cuando yo no fui yo incluso cuando creí haber sido expulsado con una espada de fuego del jardín de mi corazón. Y el universo ha estado conmigo sin importar la niebla que me rodeaba ni la que colmaba mis ojos sin importar que yo rechacé su mano gritándole ¡No quiero! ¡No quiero! y me lancé a correr bajo la lluvia entre la noche noche sin mañana. El universo ha estado conmigo incluso todo sin importar nada ni los caminos que morían en el abismo ni los pies tan heridos de arrastrarlos por la tierra solitaria ni la grieta del más ahogado grito ni el temblor sin palabra posible de la más exhausta lágrima. Todo el tiempo el universo ha tenido  su hombro junto a mi hombro su mano a mi mano sin cesar aferrada su luz nombrándome rodeándome estrechándome vol...

Su Majestad Claribel

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Ayer, en el MUNA, se llevó a cabo la recepción de las cenizas de Claribel Alegría: su Majestad Claribel I y única, su Majestad Claribud, como en algún momento ella misma se nombró, y como podía leerse en el propio banner del evento. Eso es tomarle la palabra a los autores. Patricia Flakoll Alegría, hija de Claribel, dando sus palabras. Fue una noche llena de poesía, emoción y anécdotas asombrosas y chistosas de Claribel. Y en el centro del escenario, una urna con sus cenizas, mezcladas con las de Bud. El amor de ellos dos, para mí ya no es legendario, sino mítico. Yo la vi dos veces, y quisiera mostrar aquí una foto que tengo con ella, que René Figueroa me mandó, devolviéndome este recuerdo, el día que murió ella: Esta es de 2010, creo que del lanzamiento de la Fundación Claribel Alegría. Yo leí un par de mis poemas. No recuerdo si hablé con Claribel, pero saber que leí para ella y ver su expresión en esta foto... para mí son cosas grandes. Así las guardo. Además, la ant...

Al final de un camino de velitas

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Hoy comparto uno de mis poemas favoritos de Los caballos dorados . AL FINAL DE UN CAMINO DE VELITAS Mario Zetino Piensa en los caminos iluminados de la noche, como este camino trazado con pequeñas velas que va desde la puerta del salón con lámparas y conversaciones y música hasta la noche, hasta la grande y misteriosa y tejedora de anhelos y secretos noche llena del viento de las estrellas. Piensa en los pasos que podrían recorrer ese camino. Piensa en tus pasos tal vez, piensa en los míos. Nuestros pasos dibujados por esas luces pequeñas, por el tiempo de este prodigioso pasillo. Y piensa en unas palabras. Palabras como una flor puesta en tu pelo. Palabras como una abierta, roja rosa puesta entre tus manos por una voz que la pronuncia. Palabras Pasos volando en lentitud este sendero. Piensa en ese camino de pequeñas velas que va desde aquel salón, desde aquella elegante fiesta, hasta un jardín de la noche donde las estrellas viven. Y en este m...

Escribir en cafés

— Para Carmen González Huguet Busco un café para escribir un rato; jugar, tal vez, el juego de un soneto. Seré un extraño haciendo algo secreto entre otros extraños; tal el trato posible en un café.  Y el viento es grato en este que me encuentro. Me prometo regresar otras veces, ser completo parroquiano de aquí.  Nada recato —para usar una voz bella y antigua— si digo que quisiera cada día escribir con café o en un café. Pero mi entrada sigue siendo exigua... Mas, ¡carpe diem!, a hacer la melodía con mi café de hoy, con buena fe. 19 de enero 2018 en el Mokafee, calle Chiltiupán

Solsticio

En la tarde, estaba chateando con una amiga, y cambiamos un par de líneas sobre el solsticio. Me despedí y me fui a escribir un rato. Hoy quería reescribir un poema de hace algunos años, que ya había andado reescribiendo en mi cabeza. Me senté y lo que resultó fue una prueba más de cómo nuestros textos, en apariencia sólo nuestros, en realidad muchísimas veces son escritos en colaboración. YO CABALGO HACIA EL TIEMPO Yo cabalgo hacia el tiempo por latidos confusos, como tratando de salir de un agua helada; tropezándome a veces constelaciones apagadas. No hay fuegos a los lejos, no hay brújula, y todos los secretos de todas las atmósferas que todavía viven aparecen un único secreto azul corazonable temblando el cuenco puro de mis manos. Aquí hay velocidad, aquí hay preguntas, hojas amarillas cayendo como una tormenta. Y sin embargo la rosa de la aurora de pronto en este claro del bosque nace y crece. Yo cabalgo, cabalgo, mas debo detenerme ant...

Un premio para Carmen

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La escritora salvadoreña Carmen González Huguet Carmen González Huguet acaba de ser declarada ganadora del XXXVII Premio Mundial Fernando Rielo de Poesía Mística. ¡Me siento muy feliz por ella!  Primero, porque Carmen es una súper buena escritora. Y segundo, porque a ella le debo una parte importantísima de mi gusto y de mi formación literaria: ella compiló la poesía completa de Claudia Lars, que yo leí en bachillerato y que fue tan poderosa que me convirtió en hijo literario de Claudia Lars, con la que aprendí la parte técnica de la métrica, al haber incluido Carmen un estudio de métrica, completísimo y actualizado, en el tomo I de esa poesía completa.  Así que para Carmen, felicitaciones y siempre gracias. Comparto aquí la noticia, y concluyo mencionando la trayectoria de otros salvadoreños en este premio: David Escobar Galindo lo ganó en 2011 con su poemario Hombre hacia Dios (Editorial Dyckinson, Madrid, 2013)   y Claudia Lorena Parada Turcios resultó fin...

Una reflexión sobre la literatura salvadoreña

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La literatura salvadoreña siempre ha hablado de nuestra esencia como seres humanos y de los grandes hechos históricos y las circunstancias sociales de nuestro país, y lo ha hecho, como toda buena literatura busca hacerlo, con intensidad, con pasión, con palabras desafiantes. Sin embargo, en muchísimos, en muchísimos demasiados casos, no ha llegado, y sigue sin llegar, a los lectores que buscan las palabras y viven las circunstancias de las que habla; y al no llegar a ellos, no ha podido hablarles de sí mismos, de sus propias vidas, y así ha parecido que sólo los escritores de otros lugares y épocas hablan de esto, y que los escritores salvadoreños no.   Como lectores, con todo derecho podemos preguntarnos: ¿quién en El Salvador nos muestra, por medio de sus palabras, nuestra esencia como humanos, y nos recuerda quiénes somos en lo profundo? ¿Quién ha escrito o está escribiendo sobre lo que vivimos, sobre lo que vives tú que lees esto, en El Salvador, en el mundo, de hoy? ...