Entradas

Recordar a un amigo

Imagen
Ayer, 17 de agosto, Rafa, Rafael Menjívar Ochoa, uno de los grandes escritores salvadoreños, habría cumplido 60 años. Creo que para quienes estuvimos en La Casa del Escritor de esa época es inevitable ponernos nostálgicos en la fecha de nacimiento de Rafa, pero ser escritor no es sólo cosa de utilizar grandes técnicas al escribir, sino que tiene que ver mucho --en realidad muchísimo más-- con poder encontrarse con el otro, y pues eso fue La Casa: un lugar de Encuentro. Rafa fue un gran amigo, y también un gran escritor, y por ambas cosas vale la pena conservar su memoria y, ¡por supuesto!, leer sus libros. Y hoy, no quería dejar de escribir unas líneas sobre él en este blog. No quería dejar de bloguear. Quienes participamos en los talleres de La Casa abrimos nuestros blogs en esa época --este lo abrí por primera vez en el 2006-- y fue una experiencia brillante: estar en una comunidad de blogueros, y participar en la comunidad mundial de blogueros. Y nuestra gran influencia para eso...

Traducción en una súper antología

Imagen
Este es un post que tenía atrasado, pero que no quería dejar de hacer. A finales de marzo el Ministerio de Educación lanzó "Poeta soy", antología de poesía de mujeres salvadoreñas. El título retoma el la poderosa arte poética de Claudia Lars que comienza diciendo: "Poeta soy, y vengo por Dios misma escogida". La antología es una muestra de nuestras escritoras contemporáneas y es para distribuirla gratuitamente en las escuelas. Tanto la iniciativa como el objetivo son buenísimos y súper necesarios. Y entre los poemas, viene una traducción mía de "El t'ai chi de acostar a un niño dormido", de la escritora salvadoreño-estadounidense Alexandra Lytton Regalado. Es una traducción que pude hacer junto con Alexandra, de un poema que me encanta de su libro "Matria" (Black Laurence Press, 2017), y estoy súper emocionado de que haya aparecido en esta antología. Hay que seguir: 1. haciendo libros de lectura nuevos y que le puedan hablar a nuestro...

La luz del amor en la Internacional

Imagen
Hoy en la tarde, una amiga me manda por Whatsapp una foto: Mi antología David Escobar Galindo: La luz del amor jamás será ceniza , ¡está de venta en la Internacional! ¡Y como novedad! Me siento emoicionadísimo, y agradecido. Yo no sabía para nada; así me entero. Les recomiendo mucho esta antología de poesía, un greatest hits de este gran autor salvadoreño que sé que disfrutarán mucho. Y con el libro, también quiero decir: "Urge que hagamos esto con más autores nuestros: esto nos dice quiénes somos y nos ayuda a crear lo que queremos ser. ¿Con quién seguimos? ¿Quién se suma al esfuerzo... y aventura?".

Álbum de mayo

Imagen
Mayo fue un mes inmenso, como la explosión de blanco y de perfume de una ixora. Me pasaron muchísimas, muchísimas cosas, tanto visibles como interiores. Quiero compartir un álbum de algunas de las visibles. Presenté mi antología David Escobar Galindo: La luz del amor jamás será ceniza , en la Feria del Libro del MARTE, en conversatorio con el autor. Fue el conversatorio menos académico, y más literario, así que pude hablar con DEG de cosas que en ocasiones anteriores no había podido, y lo disfrutamos, él, el público, yo, mucho. En la foto de arriba, DEG leyendo un poema ¡del libro que compilé! Es una gran emoción. Y en la foto de abajo, otro momento de oro. Además, siempre en la Feria del Libro, fue el recital del taller de écfrasis (responder con literatura a textos de arte) de Kalina. Yo escribí a partir de Nidos , de Lula Mena, una exposición que me tocó profundamente. El poema que resultó ha sido un gran viaje. También participó en el taller Tessa Bartók, una ...

El cultivo de las amistades

Imagen
Hoy almorcé con Lorena Juárez, amiga y cómplice en las letras (léanla: su teatro infantil es bellísimo y profundo), y ya para despedirnos, ella me dijo: "Hey, no tenemos una foto juntos". El resultado me hace pensar en algo que deseo y que intento constantemente: VER a mis amigos, platicar con ellos, tomarme el tiempo para hablar largo y para escuchar un buen rato. Estar con ellos, pues. Y entonces, yo pienso las redes como medios para armar esas citas, o para mantener "correspondencia virtual": correos y series breves de mensajes o de audios que sean como leer y escribir cartas. De nuevo: una comunicación que implique tomarse tiempo para pensar y para decir, y no que trate de sustituir el tiempo con los otros. La vida real sigue tratándose de encontrarse como los demás, y como seres vivos que somos, las pantallas y el comercio no logran engañarnos del todo.

Poesía en el Jardín de las delicias

Imagen
Ayer se llevó a cabo la edición XXII del ciclo de recitales poéticos "Los heraldos negros", organizado por Josué Andrés Moz, uno de nuestros poetas más jóvenes. Este recital cerraba un ciclo de lecturas de poetas nacidos entre los 80 y los 90, y era un evento singular desde su planteamiento: diez autores invitados (o sea un montón de gente), incluyendo a escritores nuevos. ¿Qué escucharíamos? Yo tenía una gran curiosidad. Efraín Caravantes diseñó los afiches para el evento, utilizando detalles de "El jardín de las delicias", de El Bosco. Y fue muy curioso, porque varios leímos poemas en los que aparecía el Paraíso, y alguien incluso mencionó al propio "Jardín de las delicias" en uno de sus poemas. Sintonías que suceden. El recital fue largo y disfrutable. En cada turno leímos tres poetas, con dos rondas de tres poemas cada uno. Se avisó al inicio que no había ninguna prisa, y así, nadie se puso límite en la extensión de los poemas. Hubo de todo: des...

Just try, dear

Just try, dear Seguro andás inquieto todo el tiempo, Con la última gota de cordura que te queda. - Georgina Vanegas Seguro andas inquieto todo el tiempo, con la última gota de cordura que te queda, deshilachándote en el viento, desparramándote en arena. Seguro para ti no hay nada cierto, nada seguro, nada que se queda. Está lleno el espacio de tus días de helada falta de certeza. Todo es llano reseco y cielo negro, todo tiene el color de la ausencia. Todo es condena. Y en ese ciclo que a tu vida encierra, de repente, un instante, te recuerdas: a lo mejor durante un sólo paso, a lo mejor una sola mirada verdadera. Después, todo vuelve a ser ceguera. Créeme, créeme, tú que a través de mi voz te lo dices: en esos instantes fugaces, eres un ser del Universo que con todas sus fuerzas lo intenta. Mario Zetino